domingo, 12 de abril de 2009

Nuevas campañas arqueológicas en Orce















Luis Gibert durante el curso de paleoantropología realizado en Orce el año pasado. El científico pretende continuar la labor de su padre en la zona de Orce.




Se busca Hombre de Orce
La Junta concentrará los esfuerzos de las excavaciones de este verano en los yacimientos donde se han detectado indicios de presencia humana · Quedará fuera la joya de la corona, la cuna del polémico cráneo de 1982, Venta Micena


Granada Hoy

Los descubrimientos palentológicos más importantes de la época se realizarán con toda probabilidad en la zona de Guadix-Baza, donde ha sido hallado el hombre de Orce o Venta Micena". Este pronóstico aparecido en una destacada información del diario El País en 1983 ha quedado bastante lejos de la realidad. 26 años después, el yacimiento donde apareció aquel polémico resto arqueológico ha sido excavado en contadas ocasiones y no forma parte de las prioridades de la administración competente, la Junta de Andalucía.La zona de Orce es para muchos científicos uno de los mayores "paraísos" europeos, incluso para los mayores detractores de la autenticidad del supuesto homínido hallado por José Gibert en 1982. Sin embargo, la controversia y los enfrentamientos generados por aquel episodio en el mundo de la paleontología y hasta de la política han teñido el desarrollo de este terreno, que se ha quedado muy lejos de adquirir la notoriedad de yacimientos como Atapuerca, cuyos signos de presencia humana son de menor antigüedad que los de la zona norte de la provincia de Granada.Pero la insistencia en las excavaciones de Atapuerca y la unidad de criterios permitió en los 90 que se hallaran abundantes restos del que se suponía que era el primer hombre europeo. En Orce se han encontrado evidencias de industrias líticas fabricadas por los homínidos para ser usadas como herramientas que, con hasta 1,3 millones de años, serían las más antiguas localizadas en Europa occidental.Pero no hay rastro humano fehaciente. De ahí que el descubrimiento de huesos de homínidos de aquella época se haya convertido en la gran obsesión, aunque los científicos quieran camuflar esta gran expectativa cada vez que comienza un proyecto de excavación. La Junta de Andalucía es la que otorga o rechaza los permisos para excavar en la zona. Estos trabajos se han sucedido con cuentagotas en los últimos años, y no por el desinterés de los científicos, si bien éstos han estado muy divididos. La última excavación sistemática que se ha autorizado en Orce fue en 2005. Después de esto, salvo alguna intervención puntual, los yacimientos han permanecido inactivos. La Junta asegura que ha sido necesario este tiempo para el estudio y clasificación de todo lo encontrado con anterioridad. El Ayuntamiento de Orce, gobernado por IU, no ha dejado de denunciar el "abandono" y la "paralización" que a su juicio está sufriendo esta zona de enorme potencial arqueológico.Cultura autorizará al fin nuevas excavaciones este verano. Pero la polémica está servida, ya que ha decidido dejar al margen de las prospecciones la joya de la corona, la zona de Venta Micena. Éste es el yacimiento más antiguo (1,5-1,6 millones de años) y en el que se ha registrado mayor densidad de hallazgos por metro cuadrado (50 piezas), de ahí que se le presuponga un potencial enorme al millón de metros cuadrados del terreno en el que sólo se han excavado unos 350 metros cuadrados. El paleontólogo Bienvenido Martínez asegura que "no se conoce ningún otro yacimiento en el continente con estas dimensiones". Aquí se ha determinado una treintena de especies de mamíferos (como elefantes, rinocerontes, caballos o hipopótamos), pero no se han encontrado ni restos humanos ni evidencias de su actividad, como industrias de piedra. Los restos de actividad de los homínidos que tantas expectativas han generado son de los yacimientos de Fuente Nueva 3 y Barranco León, justo las zonas donde la Junta ha decidido que los científicos concentren sus esfuerzos este verano. Allí se han encontrado más de 2.000 herramientas de piedra.La aparición de un resto humano sería vital, tanto para retomar la notoriedad perdida después del fracasado hallazgo de 1982, como para tratar de zanjar de una vez la polémica y los enfrentamientos entre científicos que, incluso, pertenecieron al mismo equipo en los trabajos iniciales. Una expedición del Instituto de Paleontología de Sabadell, encabezado por José Gibert, encontró en 1976 el yacimiento de Venta Micena. Tras varios años de trabajo, el equipo en el que también estaban Jordi Agustí y Salvador Moyá extrajo en la campaña de 1982 abundante material fósil entre el que se encontró un trozo craneal que hizo presuponer lo mejor. La revista Paleontología y Evoluciò publicó en 1983 las primeras conclusiones, en las que se atribuía este resto con 1,4 millones de años de antigüedad a un adolescente de 17 años de edad. Se trataba del primer europeo, lo que hizo correr ríos de tinta sobre el hallazgo y el potencial del yacimiento.Un examen posterior del fragmento en Marsella por parte del científico Lumley atribuía el fósil encontrado a un équido joven, lo que luego fue popularizado como un asno. Ese fue el origen de la batalla científica que más tarde se trasladó al terreno político y administrativo. Su principal descubridor, Gibert, no dejó de sostener hasta su muerte que aquel fragmento era parte del Hombre de Orce (como fue llamado entonces). El científico se instaló en esta localidad e, incluso, llegó a vivir en una cueva de Venta Micena, empeñado en corroborar su teoría con nuevos hallazgos. En su contra estuvo parte de la comunidad científica, incluidos algunos de los que fueron sus colaboradores. Esto originó una guerra de criterios y objetivos de los trabajos a desarrollar en Orce en años sucesivos. La Junta no fue ajena a esta polémica y se enfrentó a la disparidad de criterios. Uno de los momentos de mayor tensión se produjo en 1993, cuando se autorizó una excavación dirigida por el paleontólogo Jordi Agustí en la que participaba como un técnico más José Gibert. Después de que concluyeran oficialmente los trabajos en el yacimiento de Venta Micena y Agustí saliera de Orce, Gibert continuó excavando en la zona y así lo reflejó en un libro de excavaciones que había aportado la Consejería de Cultura. El científico siempre aseguró que estaba obrando con el conocimiento de la administración, pero el descubrimiento de estos hechos por parte de algunos técnicos propició la apertura de un expediente sancionador a Gibert. Este episodio puso de relieve también la disparidad de criterios y los enfrentamientos que había entonces entre personal de la Consejería de Cultura. Gibert ha muerto y su hijo Luis es el que está dispuesto a continuar los trabajos de su padre. Ya ha presentado varios proyectos para trabajar en Orce, aunque el verano pasado fue rechazada la iniciativa, dado que la Junta no permitió excavar en la zona. Este año, el hecho de que se haya dejado al margen el yacimiento de Venta Micena no debe de ser un buen augurio para el equipo de Gibert. Se sabe dónde se permitirá excavar pero está por ver quiénes serán los elegidos. Los dos yacimientos donde se autorizarán proyectos de excavación son ya de titularidad pública, después de que la Junta los comprara, bien directamente o bien a través del Ayuntamiento de Orce, mediante una subvención.En los últimos años la administración autonómica también ha adquirido el extenso terreno del Cerro de la Virgen. Sin embargo, Venta Micena sigue estando en manos privadas. Es propiedad de la familia del fallecido Tomás Serrano y, según explicó el alcalde de Orce, José Ramón Martínez (IU), no tiene disposición a vender, pese a que se han producido varios intentos. No obstante, la Junta de Andalucía paga desde hace varias décadas un alquiler a la familia por la disponibilidad de los terrenos, según informó la Consejería.

domingo, 15 de marzo de 2009

El olivo milagroso

Las secuoyas y la Sagra

Existe en Granada una leyenda con origen en el periodo islámico, sobre un olivo en la zona del Sacromonte, que en un día concreto del año daba fruto y exudaba un aceite milagroso. La recoge en el s. XIX F. Javier Simonet, que se afanaba por demostrar la permanencia del culto mozárabe en la Granada musulmana, y la sitúa en un cerro llamado "de los Diablos" y que posteriormente se llamó "del Aceituno", donde actualmente está la ermita de San Miguel. En su martirologio de mozárabes granadinos también usa el mismo mito del olivo milagroso en la zona de Guadix, donde fue plantado por el mismísimo San Torcuato. Todo ello lo escribe Simonet basándose en el calendario de Recemundo, último obispo mozárabe de Ilíberis y personaje importante en la corte de Abderramán III, y dando una total credibilidad a los falsos cronicones granadinos. Pero en la obra no se menciona uno de estos olivos mágicos sobre el cual sí que existe documentación original y que se encontraba en nuestra tierra, según queda constancia en un documento de 1515 publicado por Jesús D. Laguna:

(Cruz)«Yo el licenciado Gonzalo de Peñalosa, alcalde mayor en esta villa de Huesca e en la villa / de Castilleja e términos e juridiçión, por el Ilustrísimo Duque dalva, / Marqués de Coria, Conde de Salvatierra e Señor de Valdecorneja e de las / dichas villas de Huesca e Castilleja, mi Señor, digo que por quanto entre las muchas gentes / devotas que con devoçión vienen a ver el santo mistirio (tachado: que) del olio que de la santa / oliva sale e mana, que es en la casa de las bienaventuradas santas márti / res Nunilo e Alodia, vienen algunas personas syn devoçión entera para / ver el tan gran mistirio, las quales hazen cosas yndevidas y exçesos, de los / quales deven ser castigados, e por que a mí como al tal juez compete la gover / naçión de allí e castigar a los que los tales exçesos fazen, e que a la otra gente / no pongan en escándalos, tengo por bien e doy liçençia e facultad / a vos el honrado Marthín Galán, vezino que soys desta dicha villa, que vays a la dicha oliva / santa e traygáys vara de justiçia, para lo qual y para prendar a las personas / que los dichos exçesos hizieren e en paçífica paz no quisyeren estar, los pren / dáys los cuerpos, e asy presos e a buen recabdo me los enbiéys a la / cárçel pública desta dicha villa (tachado: p) con la ynformaçión que sobre ello o / viéredes, para que sobre ello yo haga lo que sea justiçia. Fecho en esta / dicha villa a honze días del mes de agosto de mil e quinientos e quinze / años».
El licenciado Peñalosa (rúbrica).
Por mandado del señor licenciado alcalde mayor.
Derechos nichi (nada). (Signo). Lucas Mexía de Santander, escrivano público.

Al margen de que nuestra mente racional del siglo XXI nos impida considerar como verídicos estos fenómenos, ¿sería este el olivo que mencionaban originalmente las fuentes? Es posible que por confusión o por interés se trastocara su ubicación, ya que este olivo estaba según el documento, cerca de la antigua ermita de las Santas, posiblemente ubicada cerca de la Sagra. El nombre de Sagra puede provenir del Sacrum latino, de Zagra, frontera para el islam, o ¿por qué no?, de ambos términos. Y si esto es así es muy fácil confundir, por parte del mencionado Simonet, este Monte Sacro con la denominación que los cristianos le dieron tras la reconquista al actual Sacromonte.

En otro trabajo que he encontrado en Internet se hace referencia a las fuentes directas sobre el olivo: las árabes. Pero hay una confusión toponímica, ya que Sakru se asemeja más a Sagra que a Uskar. También mencionan las fuentes otro hisn denominado Mirabayt. ¿No coincide esto también con el paraje de Los Miravetes, cercano a la Sagra, donde hay restos del periodo islámico? Aquí os dejo un fragmento del trabajo de Alfonso Carmona González NOTAS SOBRE RELIGIOSIDAD Y CREENCIAS EN AL-ANDALUS, A PROPOSITO DEL ESTUDIO DE LA CUEVA DE LA CAMARETA:

Así, por ejemplo, en los siglos XI y XII se habló en al-Andalus de un olivo milagroso plantado junto a una iglesia cristiana, en un paraje remoto, cuyas aceitunas brotaban y maduraban en un solo día. Quizá porque aquel lugar estaba tan alejado de toda civilización (y no se olvide que, para los andalusíes, civilización era tan sólo la que reunía las características de ser urbana e islámica) la transmisión de los topónimos resultaba problemática. Cada autor parece señalar una ubicación diferente, aunque siempre dentro de la mitad oriental de al-Andalus. O se trata de una confusión, o varios lugares se atribuían el mismo portento. Incluso tres autores oriundos de la tierra, como son al-'Udrí (ob. 1085), az-Zuhri (ob. 1161?) y Abü Hamid al-Garnati (ob. 1169), no se ponen de acuerdo en su localización.
El primero de ellos sitúa el hecho «en una iglesia, que se encuentra en un pago (hawma) situado en una montaña próxima a la ciudad de Lorca, cerca de un hisn que allí hay llamado Mirabayt». Unas décadas después, az-Zuhri asegura haber asistido al milagro, aunque reconoce que no pudo ver que las aceitunas llegasen a plena sazón ya que la impaciencia de los peregrinos, que se apresuraban a cogerlas en cuanto empezaban a madurar, lo impedía. Este autor localiza el hecho portentoso junto al hisn llamado Sakru, topónimo del que puede haber derivado Uskar (forma atestiguada en el siglo XIII) y luego Huéscar.
Abü Hamid al-Garnatí, en su Tuhfat al-Albab, ubica el milagro en Granada, aunque, según J. Vallvé, «el hecho de situar el olivo milagroso en Granada se debe posiblemente a la fácil confusión en la escritura árabe de Garnata con Qarabaka (Caravaca), a la que pertenecía sin lugar a dudas el actual partido de Huéscar, pues Abü Hamid al-Garnati, siempre que se refiere a su ciudad natal, dice claramente baladi Garnata (Granada, mi pueblo) y en esta ocasión solamente precisa que el olivo milagroso estaba cerca de Garnata, de la tierra de al-Andalus».
De Qarnata, probablemente otra mala lectura de Qarabaka, dice al-Himyari:

«Es una ciudad (madina) en al-Andalus que se encuentra en una zona alejada de toda civilización. En unos montes elevados que allí hay, existe una gruta en la que se halla el cadáver incorrupto de un hombre, que está en aquel lugar desde no se sabe cuándo. De lo más alto de la cueva gotea agua en una fina cavidad que nunca desborda con el continuo manar del agua ni se agota aunque beba de ella gran cantidad de gente."

Seguro que alguien que sepa más del tema puede desmentir lo anterior, que no son más que elucubraciones mías. De todas formas, estén relacionadas las distintas leyendas o no, como veis nuestro entorno también se presta a la mitología. No podía ser menos en presencia de la imponente Sagra.

viernes, 2 de enero de 2009

Vídeos sobre los íberos y la Bastetania


Aquí dejo unos vídeos que pueden sernos útiles para comprender mejor el periodo íbero al que tantas veces se ha hecho referencia en el blog. El primero versa sobre la Bastetania y sus yacimientos, y en el segundo, correspondiente a una exposición, podemos ver recreados algunos aspectos de la cultura material de este pueblo. Así podemos imaginar mejor como era la vida en los oppida de la zona.

El cerro Cepero y el cerro del Santuario: Basti y su necrópolis




















El territorio de las altiplanicies granadinas durante el periodo ibérico estuvo articulado por una especie de red jerárquica de oppida de los cuales podemos decir que Arkilakis, Tútugi y Basti, situados en Puebla de Don Fadrique, Galera y Baza respectivamente eran los más relevantes. Los dos primeros ya han sido objeto de entradas en este blog, pero no así el de Basti, núcleo epónimo del territorio, el cual estuve visitando hace un par de días. La asociación EAB ha centrado sus estudios en este yacimiento en los últimos años, con resultados excelentes, tanto a nivel de investigación como de divulgación.
El núcleo estuvo ocupado durante un periodo muy amplio, posiblemente desde tiempos prehistóricos, pero es a partir del s. VII a. C. cuando comienza a cobrar entidad en el marco de lo que podemos llamar periodo protoibérico, y manteniéndose esa ocupación aproximadamente hasta el siglo VII d. C. Las excavaciones realizadas en distintas campañas a lo largo del tiempo permiten apreciar los restos del foro de la ciudad de época romana en la parte más elevada del yacimiento, así como los restos de las termas, de una casa romana y una fuente, y de parte de la muralla. Es bastante impresionante, aunque, como en todo yacimiento excavado, existe una contraposición entre divulgación y conservación: las estructuras se han dejado al descubierto para que puedan apreciarse, pero esto a su vez está provocando su deterioro, como se puede observar sobre todo en algunas partes que presentas revestimientos de yeso o estuco y que se están desmoronando (sobre todo la zona de las tabernae). Aquí os dejo unas imágenes, de Basti y también del cerro del Santuario, la necrópolis donde se encontró la Dama de Baza. Aunque para más información tenéis la página del CEAB enlazada arriba.
Imágenes. Arriba, ninfeo o fuente en la zona de la casa excavada. Está conformada por grandes bloques de piedra tallada fijadas por grapas de metal, de las que quedan las entalladuras. En los alrededores de la casa aprecen restos de estuco pintado de rojo.
Más abajo: Zona de las termas, donde se ve el sistema para calentar las aguas, debajo de la estancia conocida como caldarium.
Tercera imagen: El templo en el foro. La parte que se aprecia en la imagen es la antecella del mismo, rellena con restos cerámicos.
Abajo: Resto de un túmulo ibérico en el cerro del Santuario.

sábado, 20 de diciembre de 2008

El Hombre de Orce (desde distintas perspectivas)

El Niño de Orce en Milenio 3

En la zona norte de la provincia de Granada encontramos especies animales y humanas de otro tiempo. En un lugar llamado Venta Micena se encuentran numerosos de estos restos, en lugares frecuentados por los antiguos carroñeros.
En 1983 un equipo arqueológico de Sabadell descubre junto a una conformación de caliza, lo que describen en sus informes como un "fragmento craneal extraño".

Ya en 1976 un pastor afirma que allí aparecen huesos extraños, que no pertenecen a animales contemporáneos. Al poco tiempo la prensa hablaba del 'Hombre de Orce'. Más de un millón y medio de años. Se trataría de un niño de unos cinco años que llegaría allí para abrir los huesos de algunos animales y absorber el tuétano como alimento.

Este descubrimiento doblaría al humano más antiguo, el cráneo K5 de Atapuerca. ¿Quién es el niño de Orce? ¿Y por qué hubo una gran polémica?

Ese pequeño trozo de cráneo oscuro, fue estudiado en el museo arqueológico de Cataluña. Se le llamó VM-O, Venta Micena Orce.

Algunos periódicos reflejaron el hallazgo: El hombre de Orce, primer europeo. Pero en aquel momento se desmintió su origen y se adjudicaron los restos no a un humano, sino a un caballo.

Hablamos del suceso con el profesor Domeneq Campillo, una autoridad en la arqueología. Fue el primer hombre que pudo analizar ese cráneo. En 1984 hay una gran campaña en contra de la veracidad del fragmento de cráneo.

Campillo sigue manteniendo su teoría de que el cráneo VM-O pertenece al primer europeo: a un niño de 5 años.




El 'niño de Orce' en 'Milenio 3'

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El cráneo de Orce es humano, según confirma el Congreso Arqueológico Mundial

MANUEL MORENO, - Sabadell

EL PAÍS - Sociedad - 09-09-1986
El Congreso Arqueológico Mundial desarrollado en Southampton (Reino Unido) ha confirmado que el cráneo de Orce es humano, según afirmó ayer el paleontólogo catalán Josep Gibert, director del equipo que descubrió el fósil. Según Gibert, "ha quedado absolutamente demostrado que la porción de cráneo hallada en el yacimiento de Venta Micena, en la localidad granadina de Orce, corresponde a un homínido y no a un equino, como pretendían algunos científicos que ponían en entredicho nuestras afirmaciones iniciales". Gibert pertenece al Instituto de Paleontología Miquel Crusafont.

Gibert presentó su ponencia en la sección de paleontropología, en la que se encontraban presentes los más reconocidos científicos mundiales, como los doctores Day y Forley. "Después de la comunicación, surgió un debate muy interesante y todos coincidieron en señalar que las pruebas bioquímicas eran determinantes, confirmándose así la procedencia humana del fósil", comentó.

Las conclusiones correspondían a los estudios realizados por Gibert y por el antropólogo y neurólogo Doménec Capillo. También se hizo público el estudio bio-inmunológico elaborado por el departamento de Bioquímica y Fisiología Humana de la universidad de Granada. Por vez primera en Europa, este departamento ha logrado aislar y analizar las proteínas que conservaba el cráneo.

El llamado hombre de Orce consíste en un fragmento de hueso de algo más de ocho centímetros de diámetro, correspondiente a la parte posterior de un cráneo (los dos parietales y el interparietal), y se le calcula una antigüedad próxima a 1.300.000 años.

El fósil que provocó la controversia acerca de su pertenencia al género humano se descubrió en.el verano de 1982, aunque la noticia se dio a conocer a mediados de 1983. El yacimiento de Venta Micena (Granada) data de 1976.
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El cráneo de Orce

Domingo Campillo. - Barcelona.

EL PAÍS - Opinión - 22-10-1987
Desde 1968, tengo a mi cargo el Laboratorio de Paleoantropología y Paleopatología del Museu Arqueológic de Barcelona. Durante 15 años he explicado Paleoantropología en la universidad Autónoma de Barcelona. Como antropólogo he estudiado el cráneo de Orce y soy coautor con el doctor J. Gibert del estudio que sobre ese fósil se presentó en Southampton (Gran Bretaña) en 1986. Disiento de cuanto se expone en el artículo Dos investigadores del cráneo de Orce afirman que perteneció a un équido joven, publicado en su periódico el pasado viernes 2 y, aunque no voy a entrar en una polémica científica, quisiera puntualizar diversos aspectos:

1. Fui el primer antropólogo que a principios de 1982 examinó la pieza por su cara endocraneal, antes de ser limpiada de la caliza, opinando que correspondía a un Homo. Opinión que corroboraron otros antropólogos, entre ellos M. Antoinette de Lumley. Sin embargo, del estudio se encargaron los doctores J. Gibert, J. Agustí y S. Moya, limitándome por mi parte a asesorarles cuando me lo pidieron.


2. En mayo de 1984, la doctora De Lumley, una vez limpia la cara endocraneal de sus concreciones, opinó verbalmente que pertenecía a un équido, noticia que saltó a la Prensa.


3. A raíz de este episodio, y a petición de la dirección del Museu Arqueológic y del equipo formado por los doctores Gibert, Agustí y Moya, se me encargó el estudio del fósil. Durante dos años he realizado dicho estudio en dos fases: a) estudio paralelo sobre 727 cráneos humanos ("Estudio morfométrico de la cara interna de la escama del hueso occipital", Paleontologia i Evolució, t. 19 (1985), 69-129); b) estudio anatómico y antropológico del cráneo de Orce. Tras estos estudios, dado que la región lambdoidea es muy característica en el hombre y distinta a la del resto de los vertebrados, incluidos los primates, he seguido manteniendo mi criterio inicial.


3. Hace año y medio que entregué mi original al Institut Paleontològic Dr. M. Crusafont de Sabadell, cuyo director es el doctor J. Agustí y el secretario el doctor S. Moya, lo que podría explicar la demora en la aparición de mi estudio.


4. Espero que cuando se publique mi trabajo, con independencia de los realizados por el profesor García Olivares de Granada, corroborados por el profesor Lowenstein de San Francisco, y los realizados por el doctor J. Gibert, se me hagan las correspondientes críticas científicas que espero poder rebatir, incluyendo las de los doctores J. Agustí, especialista en microfauna, y las del doctor S. Moya, especialista en bóvidos aunque también entiende de équidos, y que no son antropólogos.

Sin que ello sea un menosprecio, creo que no son los periódicos el lugar más adecuado para sostener una polémica científica. Mi respuesta en el campo científico tendrá que esperar posiblemente a que se publique antes en la revista Estudios Geológicos el estudio que con posterioridad a haberles entregado mi trabajo han realizado los doctores J. Agustí y S. Moya.-
El origen humano del Hombre de Orce
Pruebas y discusión
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Artículo Universidad de Zaragoza
http://wzar.unizar.es/perso/emolina/pdf/Molina1998Esceptico.pdf

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Los científicos presentan nuevas pruebas que avalan el origen humano de los restos de Orce

Octubre 2004.- Científicos internacionales confirman la llegada del hombre a Europa por Andalucía

La humanidad del Hombre de Orce y de algunos de los restos encontrados en las excavaciones de Venta Micena, Barranco León y otros yacimientos, ha sido refrendada por nuevos estudios científicos presentados ayer en Barcelona por parte de José Gibert, el investigador granadino, Enrique García Olivares y el profesor californiano Lowestein. Los fósiles estudiados demuestran la presencia humana en la depresión Guadix-Baza-Orce hace más de 1,8 millones de años y que los homínidos colonizaron Europa desde el Sur de España.

José Gibert, descubridor del Hombre de Orce, afirma, en declaraciones a IDEAL, que ya es hora de acabar con las polémicas estériles. «Es el momento de que los científicos trabajemos unidos en la investigación de la presencia humana más antigua de Europa en la zona de Orce y demos a este lugar la verdadera importancia que tiene para la paleoantropología mundial». Gibert presentaba ayer los resultados de las más recientes investigaciones sobre este asunto, que avalan una vez más la humanidad de los restos fósiles ya conocidos de Venta Micena, a los que se añade la presencia de un fragmento de muela encontrado en el yacimiento de Barranco León. Es humano El fragmento de cráneo conocido popularmente como Hombre de Orce y un trozo de húmero procedentes de Venta Micena, han sido sometidos a pruebas para determinar la presencia de albúminas humanas. Mediante dos análisis por procedimientos diferentes, uno realizado por el doctor Lowestein de la Universidad de California y otro por el bioquímico de la Universidad de Granada, Enrique García Olivares, han arrojado resultados positivos. «Estos dos estudios, realizados de forma independiente coinciden en determinar que son restos de homínidos. Enrique García Olivares, explicaba en la presentación de los resultados que «no es la primera vez que la bioquímica ha resuelto disputas entre paleontólogos y en este caso tanto el estudio de la Unidad de Inmunología de Granada como el encargado al doctor Lowenstein han llegado a la misma conclusión: el cráneo es humano sin posible discusión». Un diente del pleistoceno Gibert también anunciaba el descubrimiento de un nuevo fósil de homínido en el yacimiento Barranco León 5, un trozo de muela que ha sido catalogado como humano tras una serie de pruebas con técnicas de microscopía electrónica y estudios de luz polarizada. Este fragmento de molar, caracterizado por su gruesa capa de esmalte, una identificación anatómica humana, se suma a otros fósiles, una diáfisis humeral infantil, otra adulta y el polémico fragmento craneal dado a conocer en 1983. Un total de 11 restos humanos con una datación entre 1,6 y 1,4 millones de años. El hallazgo del fragmento molar en Barranco León ha sido publicado recientemente en la revista Human Evolution, después de que, como ha admitido Gibert, «fuera rechazada por la revista Nature por dos informes buenos y uno intencionadamente malo». Los primeros homínidos que poblaron Europa pudieron hacerlo porque existían los recursos suficientes para poder alimentarse. Los últimos estudios realizados por el equipo de Orce demuestran que existían los medios suficientes para que el hombre se alimentase y, a su vez, él fuese parte de la cadena trófica del momento, es decir, que otros animales se alimentasen con los homínidos que vagaban por las tierras del sureste español. Viajero Los diferentes hallazgos analizados, permiten a los científicos establecer con mayor credibilidad que hace unos años, que el hombre colonizó Europa desde el sur de España. «La presencia de industrias líticas, restos humanos y fauna africana en el Pleistoceno inferior en Orce y Cueva Victoria (Murcia), nos indican que la colonización se hizo por el estrecho de Gibraltar y la de Asia por el Corredor Levantino», dice Gibert, que reafirma sus teorías expuestas hace 18 años.

EL HOMBRE DE ORCE, LA POLEMICA

Desde que en 1983 se conoció el descubrimiento de un fragmento de cráneo que, según Gibert, pertenecía a un homínido con una antigüedad de 1,6 millones de años, se inició una polémica científica en la que algunos paleontólogos y antropólogos afirmaron que se trataba de un fraude y que el cráneo pertenecía a un équido o a una cabra. Los estudios bioquímicos realizados años después dieron un nuevo espaldarazo al hallazgo, pero sufrieron el descrédito de otros investigadores. Sólo el descubrimiento de industrias líticas en Venta Micena, con una datación de casi dos millones de años, volvió a relanzar la importancia de los hallazgos de Gibert. Si había herramientas, tenía que haber hombres.

* Radiografías En relación a la polémica sobre el cráneo de Orce, Gibert opina que los estudios posteriores han demostrado que se trata de un homínido después de que «radiografías corrientes, macroradiografías, tomografías y radiografías digitales realizadas en la Universidad Complutense de Madrid hayan determinado que uno de los relieves del cráneo son fracturas producidas en el proceso de fosilización y no una sutura natural del cráneo que lo identificaría como de un caballo». El neurocirujano Domingo Campillo, con más de 50 años de profesión, ha reiterado que «desde el principio vi que era un cráneo humano infantil» y lamenta que «la mayoría de los detractores sobre el carácter humano del cráneo no han escrito un solo artículo y algunos ni siquiera lo han visto». Gibert ha remarcado que «los únicos artículos en contra del cráneo humano de Orce han sido de Jordi Agustí y Salvador Moyá, pero se trata de artículos de opinión y no de investigación, ya que no se apoyan en radiografías, tomografías o análisis de imagen»

* Industria lítica La comunidad científica internacional ha aceptado sin problemas la existencia de industrias líticas en Venta Micena. Esto supone el espaldarazo total a la presencia humana en Orce.

* Datación El paleontólogo granadino Pascual Rivas considera, como otros investigadores, que estamos ante yacimientos con presencia humana en una datación de 1,3 millones de años y con dataciones paleontológicas entre 1,1 y 1,6 millones de años». La presencia humana está confirmada, con acuerdo científico y publicada con todas las de la ley, entre 1,1 y 1,3 millones de años».

* Parque Temático Tanto el profesor Gibert como el resto de los investigadores que trabajan en Orce consideran que es el momento de dar a la zona la importancia que tiene. La Junta de Andalucía impulsa ya la creación de un parque temático con la evolución del hombre como base de actuación .
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Enlace a la Fundación José Gibert
http://www.fundacionjosepgibert.org/node/1
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Más artículos:

http://www.tartessos.info/orce/portada.htm