martes, 30 de agosto de 2011

La campaña de excavaciones llegará a Cúllar y Huéscar

  • Estamos de vuelta del verano (y de vuelta en la red) con una gran noticia: el inicio ayer de la campaña de excavaciones en los yacimientos de Orce. El equipo de Robert Sala, instalado en la citada población excavará durante cuatro semanas en Fuente Nueva y Barranco del León, pero no quedarán restringidos al término de Orce, sino que se realizarán labores de campo en Cúllar y Huéscar, dada la importancia de la depresión Baza-Huéscar desde el punto de vista geológico y paleontológico. El objetivo es obtener datos sobre las estrategias de poblamiento y obtención de recursos por parte de los primeros pobladores europeos, pero no se descarta el encontrar alguna prueba fósil de la presencia homínida en el Altiplano.  

sábado, 20 de agosto de 2011

La Torre del Homenaje y la historia de la fortificación de Huéscar

Como este verano se han realizado algunas actividades del programa cultural en este espacio, la gente ha podido descubrirlo. A pesar de ser un monumento formidable, es un gran desconocido para la mayoría de la gente, que incluso siendo del pueblo se preguntaban "qué es la Torre del Homenaje". En este vídeo el autor del proyecto de intervención en la Torre nos explica de primera mano qué es lo que ha pretendido.
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Tras esto aportaremos algo de información histórica. Cómo plaza fronteriza, Huéscar contaba durante la Baja Edad Media con estructuras defensivas en el espacio que hoy es el pueblo, conocidas por los relatos de los cronistas, tanto musulmanes como cristianos. De estas murallas y alcazaba interna solo quedan restos desperdigados, de los cuales los más destacables son la Torre del Homenaje y la puerta de entrada conocida como Puerta del Santo Cristo. Los orígenes del "amurallamiento" no están claros, ya que según las fuentes Huéscar no había sido un núcleo sólido sino una zona de frontera poblada por alquerías. Con la entrada de las tropas de Abdalaciz en el 713 según Vallvé, Huéscar quedó incluida en la cora de Tudmir, el noble godo que capituló con los musulmanes. Otros autores la incluyen en la cora de Jaén. Se dice que también participó en la rebelión de los muladíes y que estuvo en manos de Iben Hafsun, ya que aparece luego como una de las plazas recuperadas por Abderramán III una vez que vence al caudillo muladí (que según Magaña Visbal pudo morir en Huéscar en 917, fíjate tú...).
Durante las taifas quedó dentro de la de al-Mutamid de Sevilla, y antes de la llegada de los almorávides parece ser disputada entre Almería y Granada, según las memorias de Abdalá (últimó rey zirí de Granada), aunque no menciona Huéscar, sino Torralba, como lugar de una batalla.
Tras la caída de los almorávides y la entrada almohade, en la zona de levante surge el territorio independiente de Ibn Mardanish (1147-1172), el Rey Lobo. Por semejanza con las fortalezas murcianas de esta época, es en este momento cuando pudo surgir el emplazamiento de Uskar la Vieja, que sucumbiría de todas formas al poder almohade.
En plena formación del reino nazarí de Granada, la Orden de Santiago hace su entrada por estas tierras en agosto de 1241: don Rodrigo Iñiguez, maestre de Santiago, conquista Huéscar. Según Rodríguez Llopis Huéscar perteneció  a la encomienda de Segura, pero luego formó encomienda separada. Alfonso X es el que hace merced en 1243 a la orden de “Segura y sus castillos, con todos sus términos nuevos y antiguos; a saber, Moratalla, Socobos, Buey Corto, Guta, Priego, Férez, Abeyuela, Lietor, Aznar, Abeneizar, Nerpe, Taibiella, Yeste, Agraya, Canena, Alganchez, Huéscar, Mirabet, Sulteirola y Burgeya”. La plaza pasa a estar en una situación de frontera, de peligro continuo debido a los tomas y dacas entre castellanos y granadinos. Estos últimos la integrarán a su reino (1324), y es a Ismail I a quien se le atribuye el poblamiento fortificado en el llano frente al antigua fortaleza de Uskar la Vieja, destrozada por su artillería. Aunque aquí hay un montón de contradicciones, ya que el cronista al-Jatib menciona una población en el llano poco defendida, pero luego habla del uso del cañón contra torres, así como la reparación de las murallas y la construcción de un foso y atalayas por parte de Ismail, que deja aquí una guarnición numerosa. No sabemos si son las obras de este las que utilizan, como refuerzo a la torre del homenaje (que es de tapial), las lápidas con epigrafía funeraria romana y los restos de algún templo (adjunto fotografía de fragmentos de un friso) o estos ya se encontraban allí, ya que es muy probable que  Huéscar tuviera un urbanismo y defensas complejas que Ismail refuerza. Lo que posiblemente se destruyó por completo, usando la artillería, fue la vieja fortaleza roquera de Uskar.

En el siglo XV, cuando los cristianos comienzan de nuevo operaciones contra el reino de Granada, Rodrigo Manrique, comendador de Segura, va tomar la ciudad durante un breve periodo. Es el relato de esta toma hecho por el propio Manrique el que nos da una idea de como podía ser la ciudad en 1434:

…las huertas llegaban hasta las inmediaciones de la ciudad ya que desde ellas se hablaba con los musulmanes encerrados en la zona de la alcazaba. Un foso circundaba toda la ciudad que, a su vez, estaba rodeado de murallas. Sobre las murallas había un pasillo de ronda para los centinelas, que en algunos puntos era doble. Dentro del recinto había una enorme cantidad de torres, con tres puertasprincipales: la del Sol al oriente; la de Castril al poniente, y la de Baza. Las calles eran muy estrechas y su eje principal lo constituía la actual calle de las Tiendas (que acaba en la puerta de Castril). El zoco o mercado estaba situado en la actual Alhóndiga, al pie de la torre del Homenaje de la alcazaba, y la mezquita principal en lo que hoy es la iglesia de Santiago. Las casas, quizás por la influencia de los pueblos de la Orden de Santiago, estaban cubiertas por tejados. La alcazaba estaba situada en el extremo oriental de la ciudad y tenía varias torres.
Indica Manrique que “llegamos en ordenança fasta la cava, la qual es muy fonda. E llegados fallamos las velas mudadas, e velando lo mejor que yo nunca vi, e dos rondas que cruzavan en el logar mesmo donde las escalas se abian dee asentar… e el escala fue puesta en pasando las rondas, las quales yvan ablando en su aravigo que si Dios les escapava de aquella noche que no abrían reçelo enguno”.Descripción que nos indica la existencia de un considerable foso que separaba la fortaleza de las casas de la ciudad.
El objetivo de Manrique se centró en pasar el primer círculo de murallas para encerrar a los musulmanes en la alcazaba. El ataquefue muy duro: “e fue peleando e ganando torres por la çerca, fasta que falló descendida para la puerta. E desçendió, e vidose en asaz trabajo en la quebrar; pero al fin el la abrió”. A partir de este momento comenzaba la batalla en las calles de la propia Huéscar: “en entre yo por ella con la otra gente, e fuemos peleando por las calles fasta los meter en el alcáçar, e en ciertas torres que ellos tenían en el adarve. En la qual pelea fueron feridos e esso menso feridos gran parte de la gente, asy de nosotros como de los enemigos. E es verdad, señor, que dellos fueron muertos asta doze o quinze moros luego ally, e çertifico a vuestra señoría que todo aquel día, sábado, e toda la noche jamás nunca çeso la pelea, ganándoles e minándoles las casas, e faziendo varreras por las calles, lo qual elos defendían muy vien”.
La situación se complicó para los cristianos debido a que, en apoyo de los musulmanes, llegó el alcaide de Baza con 500 jinetes:
“aquel día llegáronse fasta las huertas tan çerca del lugar que podían bien hablar con los del castillo…E los moros, reconociendo la pocagente, echaron una escala por una torre del adarbe de las que ellos tenían, e començaron suvir de sus vallesteros gran pieça de gente. Eotros vinieron e abrieron la una puerta que tenían a par de su castillo, para que entrasen los cavalleros que estavan ally llegados a la puerta”. El sitio y asalto duró toda una semana, en la cual, la situación fue algo confusa. Los musulmanes oscenses estaban sitiados en la alcazaba, los cristianos dominaban partes de la ciudad, pero los campos y fuentes de agua estaban tomados por los refuerzos musulmanes venidos desde Baza. Finalmente, la situación fue salvada por refuerzos cristianos que obligaron a los musulmanes a pedir conversaciones de paz: “tornaron luego a la fabla. E en conclusyon, veyendo estos señores ser complidero su salida de ellos como quiera que fuese del castillo, e segurámosles las vidas, que se fueron forros syn nada de lo suyo, asi armas como otra cosa cualquier muebles, e que solo una ropa llevasen cada uno de los onbres e las mugeres cada dos. E este juebes en la noche fueron todos fuera, e nosotros apoderamosnos en la fortaleza”. Casi doce años duró este dominio en manos de castellanos.
 J. A. Carrión Sánchez. "Arquitectura militar medieval en  el Norte de la provincia de Granada"

Muhammad X la vuelve a reconquistar, y así hasta 1488, que es tomada definitivamente por los Reyes Católicos. En lo que nos interesa, que sería la conservación de su estructura defensiva, Mármol de Carvajal describe a Huéscar como "un pueblo grande, llano y desparramado, y no tiene cercado más que la villa vieja y el castillo" . En el XVII Henríquez de Jorquera  cita “fuertes y torreados muros, a quien domina fortísimo castillo, dándole entrada tres puertas principales”. En los siglos siguientes contamos con un grabado del XVII y con un dibujo elemental del catastro de la Ensenada (s. XVIII) en los que aún aparecen murallas de forma muy destacada. Sin embargo en el XIX  Pascual Madoz en su diccionario menciona que “el pósito y la carnicería se hallan situados en la parte Este de la ciudad, en la llamada fortaleza, que se cree fue un castillo en épocas anteriores, porque cuando la casa de Alba, a cuyo señorío corresponde esta ciudad, nombraba los empleados municipales, el tercer regidor tenía título de alcaide del castillo”, dándonos ya una idea de su ruina.

Actuaciones más cercanas en el tiempo completarían esta ruina: eliminación del arco de la Puerta del Santo Cristo, derribo de las últimas torres para la construcción de la plaza de toros, construcciones e intervenciones desafortunadas en el espacio de la alhóndiga y de la Calle de las Tiendas... Pero aún así siguen quedando restos de las murallas dispersos e insertados en construcciones que abarcaban un perímetro que va desde la placeta de Maza y la calle Carril al paseo y desde la carretera vieja de la Puebla hasta la calle Nueva y Plaza Mayor. Espacio que se articulaba con las dos calles principales: Alhóndiga y Tiendas, siendo el resto callejones que aún podemos ver hoy.
Recientemente la Torre del Homenaje, el pósito y las estructuras del arco han sido objeto de una intervención que las ha vuelto a poner en valor, conformando un espacio inigualable donde se realizan diversas actividades culturales.