sábado, 1 de septiembre de 2007

La Morería



Tras las vacaciones vamos a dedicar una entrada a Castilléjar. El poblamiento en la zona es constatable desde la Edad del Bronce (yacimiento excavado de La Balunca), y posteriormente hay indicios íberos y romanos esporádicos (La Sacristía, El Genovés...), sin que exista un núcleo poblacional estable. Este se establece en la Edad Media, ante el avance almohade y la creación de un pequeño "castillete" que acabará por dar nombre al pueblo cuando lo reconquisten los cristianos. Esa "castilleja" dejó sus restos sobre un cerro ocupado en la actualidad por un barrio de cuevas. En la parte oeste ese cerro presenta un acantilado en el cual son visibles unas oquedades conocidas como "Cuevas de la Morería". Ese tipo de agujeros, de acceso imposible y atribuidos a los moros, aparece en muchos lugares de nuestro entorno (Benamaurel, Cúllar, Baza, Galáchar y Cuevas de Almanzora en Almería, Hinojares en Jaén...) y están inmersas en el vacío documental, pero no han sido dejadas de lado por la imaginación popular y las leyendas. En Baza, según tengo entendido, están datadas del periodo almohade.

Se trata de dos niveles de covachas. Tanto en las de arriba como en las nueve o diez de abajo, antes del vano más estrecho presentan una especie de antesala de la misma altura pero más ancha. Según algunos testimonios de ancianos, antiguamente había pequeñas veredas en saledizos que permitían el acceso. La erosión los ha hecho desaparecer en poco tiempo, así que no sabemos la datación de las cuevas al no haber materiales ni documentación y no sabemos si eran así originalmente o esa "antesala" que presentan es lo que queda de otras estancias atacadas desde tiempos inmemoriales por la erosión sobre un terreno muy débil. Si se tratara de este último caso, la antigüedad podía ser muy grande, como algunas fechadas en la Edad del Hierro en la Isla de Menorca.

Sí que aparece en los documentos que los moriscos rebelados en el reino de Granada las utilizaron como refugio en el s. XVI, tras lo cual no volvieron a ser utilizadas. De ahí posiblemente les venga el nombre en Castilléjar. Existen este tipo de habitáculos en ámbitos islámicos de Norteáfrica y Próximo Oriente. Algunos se especula que sean mucho más antiguos, como las ciudades rupestres de la Capadocia, que algunos atribuyen a los hititas. Siguen estando dentro del ámbito del misterio, como nuestras cuevas de Castilléjar.

miércoles, 11 de julio de 2007

Agua fresca





Subiendo por la carretera de las Santas, algunos se habrán percatado de la existencia de una vieja tubería de barro que corre paralela a la actual acequia, y de una boca de dicha tubería que viene a salir de forma perpendicular a la carretera. Son visibles en superficie porque las labores de cultivo han descubierto y destrozado algunos tramos. Algunos dicen que es una conducción islámica, pero para el regadío no es propio este tipo de estructura, y además la conducción cerámica con atanores ha sido utilizada hasta épocas más recientes. El río Barbatas presenta en algunos tramos muestras de la intervención humana, con algunas presas de sillares hoy visibles. Otras obras son realizadas en el siglo XVII para mejorar el riego junto con la aportación a este caudal de la fuente de Montilla. El agua se encauza por una acequia y es de esta que derivaría la conducción que se muestra en las fotos, y que sería por tanto posiblemente de época moderna, sin que pueda asegurarse ninguna datación, que necesitaría algo más de documentación. Cercana a los vestigios de canalización aparece la piedra arqueada y con un rebaje para encajar una tubería y un caño que aparece en la fotografía, claro signo de la existencia de un pilón hoy por todos olvidado y que sigue allí, a orillas de la carretera. Seguro que casi nadie de los que pasan por la "ruta del colesterol" se ha fijado...

sábado, 26 de mayo de 2007

El Castillo de Huéscar





Hay quien identifica la Askar de al-Yaqubi, bagdadí que recorrió y describió parte de las tierras murcianas en el siglo IX, con las llanuras de Huéscar. Lo describe como "una zona de populosas alquerías", sin mencionar un núcleo urbano, lo que estaría en consonancia con la evolución histórica desde la antigüedad, llena de vestigios íberos y romanos, pero sin que haya constancia de la existencia de un "centro urbano" precedente del actual.

Cuando Muhammad I Alhamar (el rojo) se erige en sultán de Granada tras las conquistas de Fernando III, ha de reconocer la cesión del territorio oscense en 1243 a la Orden de Santiago, como parte de su "adelantamiento" frente a los territorios infieles. Esta orden militar creó u ocupó un rosario de fortalezas a lo largo de la frontera entre Jaén y Granada entre las que se encontraba el Hisn de Huéscar: una fortificación encaramada a la Encantada, creada, según algunos, por los almohades y que vigilaba esta zona de paso natural hacia Murcia.

Para el control de la zona es probable que comenzara a asentarse población cristiana al amparo de los monjes-guerreros de Santiago, aunque la inseguridad de la frontera no invitara a ello. Según dice González Barberán, los santiagueños, en su mayoría de Portugal, sofocaron la sublevación de los mudéjares promovida por el emir Alhamar contra Alfonso X, y que afectó a las fortificaciones de Cúllar, Orce, Galera y Huéscar. Tuvieron el control efectivo  de la zona, según González Barberán, (aunque no es una afirmación del todo fiable) desde 1271 hasta que en 1325 Ismail I la va a recuperar para el reino granadino. Ibn al-Jatib describió pocos años después el suceso de la caída de Huéscar, que Barberán identifica con el Castillo de Uskar:

"Ismail emplea la gran máquina que funciona por medio de pólvora. Lanza una bola de hierro enrojecido contra el muro de la fortaleza. La bola parte lanzando chispas, cayendo en medio de los sitiados y causando tantos destrozos como el rayo que cae del cielo. Varios poetas celebraron este acontecimiento"

Es posiblemente la primera mención del uso de la pólvora con fines bélicos en Europa, ya que la que menciona con anterioridad en la Crónica de Alfonso X (toma de Niebla) no es fiable.

Destruido este castillo, Ismail se centra en la protección de la zona, delimitando el área con el sistema de atalayas y amurallando lo que ya se puede considerar "núcleo urbano" en el actual Huéscar, con su gran alcazaba en la que actualmente se realiza una... curiosa restauración.

De aquel asedio o del abandono (más probablemente) salió tan malparado el viejo "castillo de los moros" que hoy poca gente lo conoce, pero sus restos están ahí, sugiriéndonos su antigua, difícil e inaccesible forma, fundida con las rocas del escarpado terreno.

Vista general del Castillo de la Encantada.
Lienzos orientados al sur, de construcción típicamente musulmana. Se trata de tapial de cal y piedra, realizado con un encofrado de maderas del que quedan los agujeros producidos por su sujeción en la muralla.
Cerámica estampillada musulmana del periodo bajo medieval con motivo de ataurique.
Restos de los aljibes que abastecían a la guarnición. Están enfoscados y en su interior se aprecian grafitos de distintas épocas. En el de la izquierda se aprecia el arranque de la bóveda.

viernes, 11 de mayo de 2007

¿Pérdida de la carga?


Hace unos meses aparecieron en Orce estas ánforas romanas de transporte que aquí vemos mientras los arqueólogos se encargaban de recuperarlas. Fue un hallazgo fortuito, mientras trabajaba una excavadora, como fortuito pudo ser su depósito, ya que no se halló ningún contexto arqueológico, solo un par de ánforas. ¿Se caerían de algún carro? ¿Estarían vacías o llenas de algún rico jugo propio de la antigua Iberia?

miércoles, 2 de mayo de 2007

Piedras varias






Aquí tenemos una muestra de la riqueza arqueológica que aflora del subsuelo oscense cuando se realiza alguna obra. Son diversos objetos en manos de particulares, fotografiados con el móvil y cuya procedencia y datación es difícil en algunos casos. La primera foto son dos losas de cerámica que cubrían unas sepulturas posiblemente tardo romanas en el camino de Huéscar a Galera. Una de ella se ha fracturado por un vehículo. En la cuarta se aprecia un molino para aceitunas posiblemente romano. En la última se puede ver una pileta labrada que presentaba un encaje para un pie y, que parece ser, se encontró en la calle de las tiendas (¿beaterio de Santa Ana?). Todos estos objetos se hallan en naves o chalets particulares. Quede aquí constancia de que existen.