domingo, 3 de febrero de 2008

Los chozones



No es que pertenezcan a una época muy remota, pero el hecho de que ya no se usen y su estado de abandono los hace dignos de categoría arqueológica o etnológica. Se trata de los conocidos como "chozones de pastores" que se encuentran diseminados por nuestra comarca. Probablemente no se remonten en antigüedad mucho más allá de principios del siglo XX o finales del XIX, ya que su creación está ligada a la explotación de grandes latifundios cerealísticos, pero su primitiva tipología constructiva permite que podamos pensar que desde antiguo se construían este tipo de refugios. Normalmente están realizados en piedra seca, con unas hiladas más o menos aparejadas y que se van cerrando a modo de bóveda, pero en galera se pueden observar de piedra y yeso. Se utilizaban para refugiarse del tiempo, del sol cuando las labores de la siega y la trilla, y de otros elementos cuando los campos estaban en barbecho y se metía el ganado.


Choza de pastores en Huéscar, cerca de la Atalaya de la carretera de Castril; choza de piedras unidas y revestidas con yeso en Galera, donde se podían guardar los aperos de labranza.

domingo, 20 de enero de 2008

El Cerro del Real




Aquí se encuentra uno de los oppida que junto con Basti en Baza y Molata de Casa Vieja en la Puebla articulaban el espacio del altiplano en el periodo ibérico, aunque su potencial estratigráfico llega mucho más allá.

Es aquí donde estaba la "ciudad" íbero-romana que por la epigrafía latina conocemos como Tútugi. Su origen podría estar en la restructuración del poblamiento que se sufre en la zona en un periodo tan oscuro como es el Bronce Final (a fines del II milenio a. C.) y que fue estudiado aquí por Schüle y Pellicer. En el periodo ibérico albergaría a una población considerable como demuestra la extensión de la necrópolis asociada, y en época romana, los restos en superficie dan muestra de un cuidado urbanismo. A parte de gran variedad de cerámicas y elementos constructivos, destacan: la muralla en el lado este, cuyos sillares se fijaron por medio de la técnica de cola de milano; restos de edificios monumentales, como bases y capiteles de pilares que formaron parte de un posible "foro"; y numerosas muestras epigráficas y numismáticas. Para la protección de estas últimas se ideó la "operación chapa", que llenó el cerro de chapas de refrescos ara confundir así a los detectores de metales de posibles expoliadores.
Imágenes de arriba a abajo: La pisá del moro, conocida así por presentar una especie de huellas de pisada y otra piedra con moldura perteneciente a un pilar o pedestal que podrían ser de un templo; unión de los sillares en la muralla donde se aprecia la cola de milano, que era una fijación por medio de una grapa de metal, normalmente bronce.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Renacimiento en Huéscar (Casa de los Abades)









En el Siglo XVI, la iglesia de Santa María la Mayor estaba presidida por un obispo, sino por un abad, según González Barberán. Esta autoridad residía en la casa número uno de la calle de los Abades, la cual fue declarada BIC en 1981. Tiene preciosos alfarjes decorados a la manera del renacimiento, un precioso artesonado mudéjar, una portada de estilo renacentista y un hermoso fogón de un bonito mármol rojo de la sierra de Marmolance. Su estado es lamentable, como se puede ver en las fotos. Este y otros edificios oscenses no han sido tratados muy bien por la Historia, que no siempre los ha dejado en manos que pudiesen otorgarles un cuidado mantenimiento. Si hubiese sido de otra forma, el pueblo gozaría de un patrimonio extraordinario que en la actualidad, o se ha perdido completamente, o puede ser recuperable solo tras costosos procesos de restauración.
Imágenes de arriba a abajo: El artesonado; el fogón de mármol, y un detalle del alfarje con decoración floral policromada.



domingo, 25 de noviembre de 2007

El Cerro de la Virgen





A fines del III milenio a.C, la extensión de la cultura de los Millares provoca las creación de asentamientos por nuestras altiplanicies, a fin de un mejor control del territorio y de explotar ricos filones de los minerales necesarios para la fabricación del cobre, que se había iniciado siglos antes en el poblado de los Millares. Especialmente con este fin tenemos en Cúllar el asentamiento del Malagón, ya que la zona era rica en malaquita. En una posible búsqueda de recursos, estos antiguos habitantes penetrarán más hacia el norte y crearán, hacia 2200 a.C. el poblado excavado en el Cerro de la Virgen de Orce. El hombre iba acomplejando su organización social para llevar a cabo tareas de mayor envergadura a las antes realizadas: murallas, posibles canalizaciones, lugares de trabajo del metal y la cerámica, tumbas colectivas... En este asentamiento destacan la muralla y un posible indicio de irrigación artificial. La ganadería y la agricultura eran su forma de vida, y no la metalurgia y su comercio, ya que tanto los filones como su posible circuito comercial quedaban lejos. La cerámica campaniforme está presente en el yacimiento, así como objetos de uso cotidiano hechos con hueso. Las tumbas debían ser colectivas, como la Cueva Carada en Huéscar, del estilo de las de Los Millares. En el II milenio la fase argárica marcará la decadencia del poblado hasta su abandono definitivo. En época romana y medieval habrá asentamientos pero de escasa envergadura. Está declarado BIC y tiene potencial para ser puesto en valor, pero se encuentra bastante desprotegido y desaprovechado. Aquí tenéis unas fotos del yacimiento y de como podían ser sus viviendas, según las reconstruidas en Los Millares, aunque en Orce dicen que podían estar cubiertas por bóvedas.

De arriba a abajo: muralla de piedra seca en el corte tres, con un grosor de unos cuatro metros en la base; reconstrucción de la muralla y cabañas de Los Millares; reconstrucción de una tumba de corredor y falsa bóveda, conocidas como tholoi; estado actual de los cortes.

jueves, 8 de noviembre de 2007

El Cerro del Trigo




Aquí tenéis unas fotos del estado actual del Cerro del Trigo. Se trataba de una pequeña fortificación romana, que albergaría una pequeña guarnición. Se encargaría de controlar la vía de paso natural existente hacia el levante, una vez que los romanos se habían impuesto sobre la población indígena acabando con el oppidum más importante de la zona, ubicado en la Molata de Casa Vieja. Su construcción tuvo que darse a finales del siglo II a.C. y se abandonaría con la puesta en uso de una ruta hacia levante que pasaba más al sur: la conocida por Vía Augusta , ya que fue este emperador el que la puso en valor a fines del s. I a. C. Para más información pincha AQUÍ.
En la parte más alta del cerro se aprecían restos de una estructura circular, sobre todo un mortero con mucha cal. Se trata de los restos de una atalaya medieval que también existió allí, con la misma función de control visual de las rutas.
Imagen superior izquierda: muralla norte, en la que había una poterna para salir a la vaguada que se aprecia.
Derecha: bloques de piedra extraídos en el mismo cerro y calzados con otras piedras. Muralla sur.
Inferior: estructura de la torre al lado de la entrada oriental